Los Adam P11A son monitores de campo cercano autoamplificados con una falla recurrente en su módulo de amplificación. En este caso los transductores estaban en perfecto estado, por lo que tirar los monitores no era una opción. Se optó por diseñar un filtro pasivo a medida que permitiera seguir utilizando los altavoces con cualquier amplificador externo.
El proceso partió de la medición de impedancia de cada transductor por separado para obtener sus parámetros reales. A partir de esos datos se simuló el comportamiento del filtro y se iteró hasta conseguir una respuesta en frecuencia plana y una fase coherente en el punto de cruce. El resultado final superó las expectativas: el propietario quedó más satisfecho con el sonido que con la versión autoamplificada original.
Esquemático del filtro
Respuesta en frecuencia
Impedancia